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Personas y colectivos que pueden beneficiarse de las Terapias con Perros.

  • Foto del escritor: Eider Otaegi
    Eider Otaegi
  • 26 dic 2024
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 12 ene

Un niño acariciando suavemente a un perro

La versatilidad y el impacto positivo que generan las Terapias con Perros lo hacen adaptable y eficaz para una amplia variedad de personas, colectivos y necesidades específicas, como:


  • Niños/as y adolescentes con dificultades de aprendizaje y/o necesidades  específicas de apoyo educativo (TEA, TDA-H, Altas Capacidades, etc., donde la presencia y la interacción guiada con el perro de apoyo puede mejorar aspectos como la atención, la comunicación, la motivación y la autoestima.

  • Niños/as y adolescentes con dificultades en la gestión emocional, falta de motivación, ansiedad, alteraciones de conducta... La presencia y la interacción guiada con el perro de apoyo pueden ayudar a reducir el estrés y la ansiedad, fomentar el autocontrol y mejorar el bienestar emocional, facilitando un mejor rendimiento académico y relaciones intra e interpersonales más adaptativas.

  • Acompañamiento a niños/as y jóvenes en procesos de cambio familiar, abordaje de la depresión en la infancia, apoyo en casos de acoso escolar, superación de miedos y fobias, apoyo en trastornos alimentarios, etc. Las Intervenciones Asistidas con Perros ofrecen un valioso apoyo emocional y terapéutico.


  • En Residencias y Centros de Día, para las personas mayores dependientes, con deterioro cognitivo, enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson, ... interactuar con perros puede reducir estados de apatía y agitación, disminuir el estrés y mejorar el bienestar emocional.


  • También para personas mayores en situación de aislamiento social o soledad, los perros ofrecen compañía, reducen el estrés, aumentan la autoestima y fomentan la actividad física y mental. Su presencia aporta alegría y momentos de conexión que mejoran el bienestar general.


    un abuelo contento con un perro en brazos

  • Personas que sufren ansiedad, depresión u otras situaciones relacionadas con la salud mental. La relación y el vínculo con el perro puede ayudar a reducir la ansiedad, mejorar la autoestima y mejorar el estado de ánimo.

  • Personas con diversidad funcional o personas en procesos de rehabilitación física o psicológica, en los que los perros pueden aparecer como estímulos positivos y motivacionales, aumentando el desarrollo de habilidades motrices y sensoriales, promoviendo la autonomía y la autoestima y reforzando la adherencia a los tratamientos de rehabilitación.

 
 
 

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